El Parto III. El susto y el Trasgu.

De los directores de… ‘¿Es pis o he roto aguas?’. Y los productores de… ‘¡El parto! Segunda parte.’ Llega, el desenlace: ‘El susto y el Trasgu’.

Yo calculo que a partir de las 12 fue cuando empecé -cual niña del exorcista- a vomitar. Le pedí a #ElSanto que me leyese algo, lo que fuese. Me daba igual. Y me empezó a leer un cuento. “No eso no, lo que sea pero eso me aburre”. Y me empezó a leer un libro que él se estaba leyendo. “¡Nooo, eso tampoco!, porfa”… (luego mi madre se sorprende cuando le pregunto que por qué le llaman “Santo”), pues leerme el Marca… algo recuerdo de que habían fichado a Chicharito y no sé que más. Me valió.

La gine, mi gine, la buena, iba entrando para controlarme y me iba contando próximos pasos. Todo se alargaba demasiado, estaba dilatada de 9 cm, pero el peque estaba muy arriba, y no bajaba. Me empezaron a doler horrores las contracciones… ‘Esto no tenía que pasar con la epi, ¿verdad? ‘- pregunté a mi marido. Se me había ido el efecto y me la tuvieron que poner de nuevo. Esta segunda vez, se me durmió el lado izquierdo.

En una de esas visitas de control, cerré los ojos y cuando los abrí estaba en un capítulo de Hospital Central, vi que la matrona estaba allí, pero de pronto salió y avisó a unas compañeras. Y allí estaban todas, mi ginecóloga, la matrona y otras dos enfermeras. Me daba la sensación de que en la habitación no podía caber ya nadie más. La máquina pitaba. Yo preguntaba que qué pasaba, y nadie me hacía caso. Nadie me miraba. Todo el mundo me tocaba. Los pitidos seguían. Entre el caos encontré la mirada de mi marido y me dijo que todo iba a ir bien. Estaba cagada, como nunca lo he estado. Pero tenerle ahí me tranquilizaba, me hacía fuerte. “Ponte de lado, a ver si así…” (A ver si así, ¿QUÉ?) “A ver el monitor…” (¿Qué hay que ver? ¿Hola?) Yo no dejaba de preguntar que qué pasaba. Cuando todo se normalizó la matrona me explicó que el peque nos había dado un susto pero que todo estaba bien.

Alejandro, por Dios, ¿no quedamos tú y yo que el parto iba a ser fácil? Lo teníamos hablado…

Al poco, mi gine volvió a entrar y me hizo un examen de pujo. ‘Si empujas bien, te llevo a paritorio; si empujas mal, cesárea‘. Empujé y decidió que parto normal. ¡Qué bien!

“Prepárate, va a ser un parto largo.” Me dijo la ginecóloga mientras me llevaban al paritorio. Y ¡pluf! por arte de magia, la epidural se fue… ¡Noooo, ahora no!

Entramos a las 16.00 a paritorio. “¡EMPUJA!“. Mi marido, hizo lo que le habían enseñado: levantarme 45º. Empujé. Y empecé a escuchar a mi marido, a la matrona y a la gine animándome… ¡Dame una E, dame una L, dame…! No, es broma, decían: “¡Vamos, vamos! ¡Lo estás haciendo genial! ¡Muy bien!” en dos empujones Alejandro estaba con nosotros, en mi pecho. 16:05.

3.230 kls y 50.5 cms de cachorro.

Le besé, una y mil veces. Le dije que le quería y le canté para que dejase de llorar. #ElSanto nos besaba a los dos, y no dejaba de decirme que había sido una campeona. Siempre pensé que lloraría, pero no lo hice. Como se me había pasado el efecto de la epidural… lo noté todo, la gasa limpiándome, los puntos. Pero daba igual, mi cachorro estaba fuera.

Como no le podía ver la cara a nuestro bebé le pregunté a mi marido: Peque, ¿es bonito?” Él me contestó: “Bonito, bonito no; pero es muy gracioso. Así que salí del paritorio imaginando que llevaba en brazos un pequeño duendecillo, un trasgu.

One thought on “El Parto III. El susto y el Trasgu.

  1. hahahahahaha que historia tan Linda!! Y usted señora mama, dos pujos??? Para mi eres Una super heroina!, sabes yo tambien pase un susto en mi parto pero Al igual que tu todo salio bien. Ahora a disfrutar a tu tesorito! Felicidades

  2. hola!
    Yo estoy reuniendo fuerzas para escribir sobre el parto… También hubo sustos, un porrón de gente, pitidos, dolor…
    Eres una campeona! Cualquiera que haya pasado por esto lo es.
    Un beso!

  3. Jajaja, muy bien explicado. En mi caso casi la misma historia. Susto, pitos, y la frase de la ginecóloga: vamos a ver como empujas, si empujas bien vaginal, si no, cesárea. Y por lo visto empujaba bien. Y no, Minififi tampoco era bonica porque menuda cara de apuro llevaba la pobre, pero era graciosa, jajaja. Besicos

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