¿Qué me ayudó durante la lactancia?

Este post va destinado a las principiantas de la lactancia materna y futuras mamás, con las que quiero compartir  tres herramientas que me han ayudado muchísimo durante la lactancia*, porque surgen muchas, muchas dudas.

Ya os adelanté en mis posts de Lactancia en primera persona y Dar de mamar, al principio duele, que la lactancia – al menos en mi caso- no es tan maravillosa como la pintan, ni fácil. Sobre todo al principio.

Espero os ayuden tanto como a mí: Read More

Cuidado a la hora de comprar productos para el bebé.

Todos los que me conocéis, sabíais que este post iba a llegar: el tema de jabones/cremitas para el cachorro, porque ya no solo busco productos para toda la familia sin parabenos, ftalatos y phenoxyethanol, sino que tengo una campaña abierta e intento convencer a todo el mundo que se fije a la hora de hacer la compra. Cuando a nosotros nos toca comprar, mi marido sabe que si voy a probar una nueva marca para nosotros, me va a llevar un tiempo decidir. La del peque la tengo clara.

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La cucharacha… la cucharacha… ya no puede caminar… por casa

Entras en casa… cucaracha (s).
Vas al baño en mitad de la noche… cucaracha.

Dejas la ropa en una silla para la mañana siguiente y cuando te la vas a poner, lo primero que te preguntas es… ¿cucaracha?

Así no se podía vivir. No sabíamos que hacer… nada era eficaz…

Un día hablando del tema, alguien nos dio el mejor remedio: PIÑAS.

Por intentarlo no perdíamos nada, así que nos fuimos a un pinar y recogimos piñas… las pusimos por todas partes… y no volvió a aparecer ni una!! Además no nos hemos gastado ni un duro! Si alguien tiene problemas con las cucarachas… que lo pruebe… ¡Funciona!


¡Pelotillas fuera!

… Ayer por la noche estaba preparando la ropa para ponerme hoy y me surgió una nueva duda al ver a uno de mis jerseys favoritos… ¿dónde se compran los quitapelotillas? Así que hice lo que toda chica de mi edad hace cuando no sabe algo sobre cosas de casa: llamé a mi madre.

Ella me contó su truco para quitarle las bolitas a los jerseys… coger una cuchilla de afeitar y pasarla con cuidado por las zonas donde hay pelotillas… desaparecen solas!! Y acto seguido, me comentó que tenía un montón de jerseys de mi abuela para que practicase y comprobase por mí misma que el truco funcionaba. ¡Pero qué listas son las madres!


El remedio más dulce…

Doctora:” Sta. usted lo que tiene es gripe vulgaris”…

Yo:”Gracias Doctora, ¿pero podría darme algo para la contractura del cuello?”

…y es que, para mí, lo más duro era toser con la contractura que tenía en el cogote… a cada estornudo o tos le seguía un “aaay” de dolor por mover el cuello… y así una semana…

¿Lo peor? los ataques de tos que me daban habitualmente (sobre todo después de tomar el “antitusivo”)… hasta que mi novio me dió el remedio perfecto para acabar con la tos… el remedio más dulce, un remedio que se ha convertido en mi truco de hoy:

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Chupa, hasta que se derritan, dos onzas de chocolate cada vez que te da la tos… y alguna otra onza para prevenir esos ataques ;-). Es mano de santo…

 

Las medias. Ese gran enemigo

medias
Hace un par de meses tuve una boda en Pamplona y, como todavía hacía frío, la mayoría de las chicas llevábamos medias.
 
A mitad de la noche, las chicas de mi mesa empezaron a hablar del rollo que era llevar medias, que hagan lo que hagan nunca consiguen que se queden arriba. Y aproveché para contarles el truco que una compi de trabajo me había dado no hacía mucho: Cuando te pongas las medias, ponte unas braguitas encima  (y que no se te olviden las de debajo, jeje), así no se te caerán en toda la noche.
 
Otra del grupo compartió otro truquito del que yo no tenía ni idea: para evitar que se hagan carreras en las medias, una vez te las hayas puesto, ponte crema en las manos y cuando ya se haya absorbido -para no manchar-  pásalas por las medias, así no se romperán en toda la noche. 
 
Yo todavía no lo he probado, pero Ana asegura que no falla…



La sartén me tiene negra

Vacaciones 2010. Galicia. A Coruña. Malpica.
Como todos los años, aprovechamos nuestras vacaciones y nos cogemos un par de semanitas para escaparnos al norte huyendo, como decimos nosotros, del “vuelta y vuelta”. Cogimos un apartamento super chulo en el centro del pueblecito. Estábamos a un minuto del puerto y a otro de la playa. El pueblo era precioso y el tiempo nos acompañaba…. pero… el mometo llegó:
Hora de fregar.

Habíamos hecho tostadas para desayunar (él con aceite y yo con azúcar, que me gustan más)… y la sartén se nos había quedado negra. A la hora de ir a limpiarla, el negro no salía y mi novio me contó el truco que tenía su madre para estos casos:
Echa agua en la sartén con un poco de lejía y ponla al fuego. Poco a poco el negro se irá despegando.

¡Funcionó! Y evitamos rayar la sartén 🙂